El Pie Cavo, ¿Qué Es y Cuáles son Sus Características?

Cuando hablamos del pie cavo, nos referimos a un pie que presenta una bóveda plantar más escavada de lo normal (lo que se podría nombrar como un exceso de arco). Su empeine es más prominente y, de no realizarse acciones preventivas, usualmente esto termina generando la presencia de dedos en garra.

Uno de los más grandes y principales problemas del pie cavo es que el apoyo es basado exclusivamente en dos únicos puntos de apoyo:

  1. La zona metatarsal (debajo de los dedos)
  2. La zona del talón.

Cuando el apoyo correcto de un pie se lleva a cabo, se apoya en la zona lateral externa del pie, además de en las dos zonas anteriormente mencionadas. Es frecuente que en el pie cavo aparezcan zonas de callosidades y metatarsalgias (dolor en la zona detrás de los dedos) por el aumento de carga a la cual se suele ver sometida esta zona del pie.

Es debido a esta falla de apoyo, el pie cavo suele estar ampliamente relacionado con la inestabilidad y frecuentemente se relaciona con patologías como los esguinces de tobillo y lesiones de estructuras laterales de la rodilla.

Al nivel de la planta del pie, en un pie cavo se suele producir un significativo aumento de la tensión que se genera en la fascia plantar. Esta tensión mantenida suele generar patologías como las fascitis plantares y los espolones calcáneos.

La tensión generada en la planta de un pie cavo se transmite mediante Aquileo-Plantar al tendón de Aquiles así como al resto de la musculatura posterior de la pierna, generando también una importante sobrecarga a nivel lumbar.

Pero, ¿qué caracteriza al pie cavo?

Una de las características del pie cavo es la disminución en la superficie de apoyo. Debido a la excesiva altura del arco interno y del arco externo, es imposible que se produzca un contacto del pie en el borde lateral y esto genera que la carga sea completamente transferida a otras zonas como lo son el talón y el antepie.

Uno de los principales problemas que el pie cavo tiene es que el apoyo se suele basar exclusivamente en dos puntos, la zona metatarsal y la zona del talón.

Es muy frecuente que en el pie cavo aparezcan distintas zonas de callosidades y metatarsalgias, debido al aumento de carga mantenida a la que se ve sometida esta zona del pie.

Prevención

Para su prevención, se recomienda:

  • Apoyar la punta del pie en el extremo de un escalón y bajar lentamente los talones manteniendo la tensión durante 30 segundos.
  • Colocar los brazos extendidos sobre una pared, mantener una pierna extendida hacia delante y otra hacia atrás formando un ángulo de 45 grados y mantener la tensión durante 30 segundos.
  • Rodar una lata fría con el pie y repetir el movimiento de 30 a 50 veces.
  • Traccionar hacia atrás los dedos del pie estirando la planta y mantener la tensión durante 30 segundos doblando y estirando sucesivamente la rodilla.

Tratamiento

El mejor tratamiento es el uso de un par de plantillas que te ayuden a complementar tu pisada, dándote el soporte necesario en cada paso que das. La plantilla Sport Mediana cuenta con un soporte de arco longitudinal interno y botón retrocapital para el arco transverso. Ayuda a liberar presión en zonas específicas, mantiene relajación muscular y disminuye el esfuerzo en la fascia plantar.

El sistema de fuelle actúa de manera activa en la absorción de impacto, estabilización e impulso durante la marcha. En el pie cavo o pre cavo da soporte de fascia plantar (arco).

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