Los Píes Fríos. Causas y Recomendaciones

Pies en la chimenea

Con la llegada del frío y las bajas temperaturas, es muy frecuente que encontremos problemas puntuales en nuestros pies y piernas como consecuencia de este cambio climático. A continuación, te hablaremos un poco sobre las lesiones más comunes que encontramos así como las causas que originan estas complicaciones así como algunas recomendaciones para evitarlas en la medida de lo posible.

¿Por qué se enfrían los pies?

Las causas principales apuntan a tener problemas de circulación. El frío suele tener un efecto directo en los vasos sanguíneos que afecta al caudal de sangre que circula por nuestras arterias y venas. Una de las principales funciones de la sangre en nuestros pies es, justamente, mantenerlos calientes. Si la sangre llega de manera correcta a toda la planta del pie y dedos genera una regulación de la temperatura aumentando cuando es necesario.

Pies de niñaOtra causa de excesivo enfriamiento de los pies puede estar ligada a un problema neurológico. La sensibilidad que tenemos en los pies tiene como labor dar la orden al sistema circulatorio para que aumente el flujo sanguíneo y caliente esas zonas. Si sufrimos de alguna enfermedad que afecte la conducción nerviosa, esto puede generar un trastorno de sudoración y producir una mala termorregulación del pie.

Lesiones más comunes

– Congelación: En una dermatosis extrema, no existe vasoconstricción, sino por una isquemia arterial, es decir se corta el riego sanguíneo a esa zona, quedando con aspecto negro denominado necrosis. No sólo afecta a manos y pies, sino también a nariz, orejas, mejillas… Se observa sobre todo en montañistas, personal militar y personas que duermen y viven a la intemperie.

– Acrocianosis y Eritrocianosis: Son dermatosis por sensibilidad al frío que se produce por una dilatación del plexo venoso, provocando que la piel esté fría al tacto. La eritrocianosis es más grave y en ocasiones pueden darse lesiones ulcerativa

– Fenómeno de Raynaud: Es un fenómeno que se da con espasmos vasculares debido a temperaturas bajas y ante situaciones de estrés. La apariencia es una piel blanquecina y en las zonas distales rojas, la temperatura dérmica es fría y la sensibilidad está muy disminuida. Afecta a manos, pies, nariz y orejas.

Consejos

– Escoge un buen calzado. El mejor alivio va a ser un calzado adecuado para los meses más fríos. Es un aspecto positivo que tenga suela de goma, ya que el plástico es un material no conductor, por consiguiente, se puede clasificar como un buen aislante. Además, una suela de plástico permitirá adaptarse a cualquier superficie. También es importante una buena elección para el material externo del zapato, por ejemplo, las pieles dan flexibilidad y protegen del medio exterior.

Pies en la nieve– Presta atención a los calcetines. Los calcetines tienen que tener el espesor y el grosor óptimo, ya que, si llevamos los pies muy apretados dentro del zapato, la sangre no fluye bien y tendremos los pies fríos. Destacar que existen materiales orgánicos, como las lanas y los algodones, que dan confort al pie y lo aísla del medio.

-Moviliza tus pies. Cuando estés parado, no dejes los pies quietos, activa su musculatura para que aumente la circulación sanguínea, y por lo tanto, el calor.

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